A lo largo del año aparecen nuevos asesinatos de mujeres en las noticias. Sabemos su edad, el nombre, donde vivía, si conocía o no al agresor. Los días posteriores se habla del caso, pero al poco tiempo desaparece de los titulares y así vamos acumulando, como si solo fuéramos números.

¿Qué estamos teniendo en cuenta cuando hablamos de feminicidios? ¿Quién queda fuera y por qué?

Feminicidio.net registra este año 61 feminicidios y otros asesinatos de mujeres cometidos por hombres en España. Este recuento incluye diferentes tipos de feminicidios que no entran en la estadística oficial de violencia de género.

Sin embargo, el Ministerio de Igualdad solo contabiliza a las mujeres asesinadas por hombres con los que tuvieron una relación sexoafectiva. Por eso las cifras no coinciden, porque unos tienen en cuenta si existía una relación sexoafectiva y otros observan la realidad de manera más amplia.

Porque cuando hablamos de violencia contra las mujeres, todavía seguimos teniendo que explicar qué violencia estamos dispuestas a reconocer, como si no se tratase de lo mismo, todo es violencia machista, nos matan por ser mujeres.

Pero centrarse únicamente en si la cifra sube o baja puede llevarnos a una conclusión equivocada. El INE registró en 2025, 33.373 mujeres víctimas de violencia de género en asuntos en los que se habían dictado medidas cautelares u órdenes de protección, un 3,8 % menos que en 2024.

Estos datos que solo reflejan aquellos casos que llegan al ámbito judicial y, por tanto, no representan toda la violencia que sufren las mujeres.

Si observamos los casos que han sucedido en 2026, muchas de las mujeres o de los agresores constaban en el sistema. Este sistema, llamado VioGén, puede ser una herramienta imprescindible, pero ninguna herramienta funciona sola. No sirve de mucho detectar el riesgo si llegamos tarde para quien lo está sufriendo.

Junio, julio y agosto aparecen históricamente entre los meses con mayor número de asesinatos machistas. Si sabemos que existen momentos del año en los que determinadas situaciones de violencia se intensifican, necesitamos prevenirlas en vez de actuar cuando ya sucedió.

Además, debemos tener en cuenta que no todas las mujeres que sufren violencia tienen las mismas posibilidades para salir de ella. Una mujer que llega a un país nuevo puede no tener a su familia, a sus amistades, a una red de confianza. Puede no conocer el idioma lo suficientemente bien. Puede no saber qué recursos existen ni cómo funcionan. Puede desconocer sus derechos. Puede depender económicamente de su pareja. Puede tener miedo a perder su vivienda o a quedarse sola con sus hijos. Y todo eso puede ocurrir antes incluso de que hablemos de la violencia. Pueden encontrarse en situaciones de mayor vulnerabilidad por las condiciones sociales y económicas que acompañan a determinados procesos migratorios, en concreto puede estar en situación administrativa irregular.

Porque muchas veces hablamos de la falta de red de apoyo como si fuera una característica personal. No lo es. La red de apoyo es también una cuestión de clase social, de migración y de políticas públicas. No todas partimos del mismo lugar.

Hay una pregunta que aparece una y otra vez cuando una mujer es asesinada: ¿Había denunciado? ¿Por qué no denunció?  Quizá deberíamos dejar de preguntarnos qué hizo ella y deberíamos preguntarnos qué obstáculos tenía. Quizás las preguntas deberían iniciarse con ¿por qué tantas mujeres no denuncian?, ¿qué limitaciones tiene el sistema judicial?, ¿funciona el sistema judicial?, ¿qué tipo de acompañamiento necesitan? Igual escuchar las voces de quien la sufre sería de gran ayuda.

La responsabilidad es colectiva e institucional, no individual.

Desde Siemprevivas apostamos en intervenir antes. Y para hacerlo necesitamos educación feminista, recursos públicos, redes comunitarias, vivienda, independencia económica, atención especializada y sistemas de protección capaces de detectar el riesgo.

No olvidaremos a Pilar, Czarina, María Isabel, María del Carmen, Victoria, María Belén, Ana María, María José, Petronila, Tatiana, Dolores, Mercedes, María Paloma, Silvia, Tulia Ester, Alejandra Maryvin, Gema, María Isabel, Karen Giovanna, Marisol, Saida, Kimberli, Patricia, Victoria, Ana, Cristina, Lourdes, María, Aisha, Rosana, Camila, María, Paula, Melinda, Laura, Gloria, María, Antonia, Rosa María, Ángela, Lucía, Patricia, Jennifer  ni a ninguna de las que permanecen anónimas. (Fuente: FEMINICIDIO.NET)